Cruz Roja Chilena

Sobre nosotros

Es una institución esencialmente voluntaria, autónoma e independiente tanto en el orden político, administrativo y religioso. Su emblema es una cruz roja sobre fondo blanco, como símbolo indicativo de pertenencia al Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

Es una institución esencialmente voluntaria, autónoma e independiente tanto en el orden político, administrativo y religioso. Su emblema es una cruz roja sobre fondo blanco, como símbolo indicativo de pertenencia al Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

Historia

Fue fundada el 18 de diciembre de 1903 en Punta Arenas por el ciudadano italiano Vittorio Cuccuini Nannelli y un grupo de chilenos e inmigrantes de diferentes nacionalidades: Rosamel Garay, Antonio Gallardo, Justo Alarcón, Manuel Tangacis, Eusebio Rodríguez, Juan Barbeito y Carlos Younquet.

Originalmente se le conoció como “Cuerpo de Salvavidas y Guardias de Propiedad” y posteriormente como “Cuerpo de Asistencia Social”, a cargo del primer servicio de ambulancias de Magallanes.

En 1910 se crearon las primeras filiales en Tocopilla y Valparaíso y al estallar la Primera Guerra Mundial, en 1914, el Comité Internacional de la Cruz Roja formuló un llamado para que en cada país se establecieran Sociedades Nacionales de acuerdo a las disposiciones de la Convención de Ginebra del 22 de agosto de 1864.

Atendiendo a esta solicitud, la organización adquirió esa categoría y pasó a llamarse Cruz Roja Chilena el 17 de abril de 1923, según lo dispuesto en la Ley N°3924.

El 13 de octubre de 1914 se fundó la Cruz Roja de las Mujeres de Chile, hoy filial Santiago-Independencia María Luisa Torres, la primera en formar voluntarias en el campo de la enfermería, a la que se le sumaron muchas otras en todo el país.


Al utilizar este emblema se compromete a realizar únicamente actividades guiadas por los Siete Principios Fundamentales del Movimiento: Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad, Independencia, Carácter Voluntario, Unidad y Universalidad.

Nuestra Misión

Como auxiliar de los Poderes Públicos fue creada para prevenir y aliviar sufrimiento humano sin discriminación alguna, y mejorar la calidad de vida de las personas más vulnerables, siendo su objetivo estratégico fundamental contribuir al fortalecimiento de las comunidades, es decir, incrementar su capacidad para enfrentar situaciones y eventos adversos, y sobreponerse.

Como auxiliar de los Poderes Públicos fue creada para prevenir y aliviar sufrimiento humano sin discriminación alguna, y mejorar la calidad de vida de las personas más vulnerables, siendo su objetivo estratégico fundamental contribuir al fortalecimiento de las comunidades, es decir, incrementar su capacidad para enfrentar situaciones y eventos adversos, y sobreponerse.

Autoridades

Junta de Gobierno

María Teresa Cienfuegos Ugarte

Rosario Sau Vásquez

Ana María Orellana Sepúlveda

Felipe Sebastián González Godoy

Aurora de la Mercedes Sánchez Urrutia

Gestión Institucional

Cristian Pincheira Barrera

Nicolás Torres Cortés

José Alberto González Manzo

CRUZ ROJA CHILENA

Principios fundamentales

HUMANIDAD

El Movimiento Internacional de la Cruz Roja Chilena y de la Media Luna Roja, al que ha dado nacimiento la preocupación de prestar auxilio, sin discriminación, a todos los heridos en los campos de batalla, se esfuerza, bajo su aspecto internacional y nacional, en prevenir y aliviar el sufrimiento de los hombres en todas las circunstancias. Tiende a proteger la vida y la salud, así como a hacer respetar a la persona humana. Favorece la comprensión mutua, la amistad. La cooperación y una paz duradera entre todos los pueblos.

El Principio de Humanidad es esencial en el Movimiento, ya que establece el fin prioritario de la Institución: “Prevenir y aliviar el sufrimiento humano en todas las circunstancias”, los objetivos generales:

  •    Proteger la vida y la salud.
  •    Hacer respetar a la persona humana.

También especifica una determinada forma de acción que nos permitirá conseguir los objetivos, Favorecer:

  •    La comprensión mutua y la amistad.
  •    La cooperación.
  •    Una paz duradera entre los pueblos.
IMPARCIALIDAD

No hace ninguna distinción de nacionalidad, raza, religión, condición social ni credo político. Se dedica únicamente a socorrer a los individuos en proporción con los sufrimientos, remediando sus necesidades y dando prioridad a las más urgentes.

Supone la esencia del pensamiento del Movimiento.  Del reconocimiento de todos los seres humanos nace la no discriminación, por motivos de raza, sexo, religión, condición social, credo político o ideología.  Supone la no aplicación de distinciones de carácter desfavorable por el mero hecho de pertenecer a una categoría determinada.  La única “discriminación” estará en base de las necesidades: la asistencia será proporcional a la intensidad del sufrimiento.

Exige luchar contra todo prejuicio y actuar ateniéndose solo a los hechos a fin de hacerlo sin preferencias personales ni ideas preconcebidas.

La vivencia de este Principio no sólo se ejercita en situaciones extremas de conflictos bélicos o confrontación de grupos, sino que tiene ramificaciones que nos afectan en la cotidianeidad, en la forma de relacionarnos con aquellos que “son distintos” o que no piensan como nosotros.  De ahí la necesidad de profundizar en la tolerancia, como actitud que exige un ejercicio personal de apertura de  la mente y aceptación del otro, tal y como es, sin menoscabo de las propias convicciones.

NEUTRALIDAD

Con el fin de conservar la confianza de todos, el Movimiento se abstiene de tomar parte en las hostilidades y, en todo tiempo, en las controversias de orden político, racial, religioso e ideológico.

A la vez que se respetan los derechos civiles, políticos y sociales de toda persona, el Movimiento se abstiene de tomar parte en cualquier tipo de controversia de orden político, racial, religioso o ideológico en todo tiempo.

Neutralidad significa no entrar en controversias para poder actuar en todo tiempo y lugar.

En este sentido la neutralidad es una garantía de acción. No debemos confundir nunca ser neutral con ser indiferente, la neutralidad supone tomar partido por los más vulnerables.

Lógicamente al voluntario de Cruz Roja Chilena no se le pide que renuncie a su ideología, todo el mundo tiene unas determinadas ideas, sino que ésta no se refleje en la acción que desempeña en nombre de Cruz Roja Chilena.

No debemos confundir nunca neutralidad con imparcialidad:

  •    El neutral se niega a pronunciarse, no toma partido.
  •    El imparcial actúa según unas normas establecidas.
INDEPENDENCIA

El movimiento es independiente. Auxiliares de los poderes públicos en sus actividades humanitarias y sometidas a las leyes que rigen los países respectivos, las Sociedades Nacionales deben, sin embargo, conservar una autonomía que les permita actuar siempre de acuerdo con los principios del Movimiento.

Este Principio aparentemente entra en una contradicción: por un lado establece que el Movimiento es independiente, por otro, que es auxiliar de los poderes públicos.  Sin embargo no existe tal contradicción.  

A la vez que se respetan los derechos civiles, políticos y sociales de toda persona, el Movimiento se abstiene de tomar parte en cualquier tipo de controversia de orden político, racial, religioso o ideológico en todo tiempo.

Neutralidad significa no entrar en controversias para poder actuar en todo tiempo y lugar.

Las Sociedades Nacionales son reconocidas por los Estados. Su acción complementa la desarrollada por los poderes públicos cubriendo aquellas áreas a las que no pueden llegar las diferentes Administraciones, siempre con la autonomía necesaria para cumplir los Principios Fundamentales y poder decidir las acciones que realiza y las que no.

Para hacer realidad este Principio en la cotidianeidad, se requiere que los voluntarios de Cruz Roja Chilena Respeten estos Principios por encima de sus intereses particulares.

Lógicamente al voluntario de Cruz Roja Chilena no se le pide que renuncie a su ideología, todo el mundo tiene unas determinadas ideas, sino que ésta no se refleje en la acción que desempeña en nombre de Cruz Roja Chilena.

No debemos confundir nunca neutralidad con imparcialidad:

  •    El neutral se niega a pronunciarse, no toma partido.
  •    El imparcial actúa según unas normas establecidas.
CARACTER VOLUNTARIO

Es un movimiento de socorro voluntario y de carácter desinteresado. La Cruz Roja Chilena es una  asociación de voluntarios, por lo que el Voluntariado forma parte de la propia esencia de la Institución. El voluntariado tiene las siguientes características:

  •    Implicación personal: relación de ayuda, comunicación, compañía, paz, etc.
  •    Expresión de los Principios Fundamentales.
  •    Servicio gratuito y desinteresado.

Se compromete libremente a dedicar “un tiempo” a una actividad voluntaria dentro del campo de actuación de Cruz Roja Chilena.  Participación en la comunidad, para mejorar las condiciones de vida de sus semejantes.

La participación voluntaria es cooperativa, es decir, trata de lograr un mayor nivel de Humanización, a través de la cooperación entre los distintos actores y factores sociales.

UNIDAD

En cada país sólo puede existir una Sociedad de la Cruz Roja Chilena o de la Media Luna Roja, que debe ser accesible a todos y extender su acción humanitaria a la totalidad del territorio. Este principio supone que debe existir una única Sociedad Nacional por país y por tanto extender su acción a todo el territorio y estar abierta a todos. Garantiza que la Cruz Roja Chilena no se diluya en Asambleas independientes y garantiza la coherencia institucional.

Actualizar la conciencia de nuestra permanencia a una sola y gran institución, extendida por todo el mundo y por todo el territorio nacional, y mantener la esencia de su identidad debe ser para todos los miembros de Cruz Roja Chilena motivo de orgullo, a la vez que de estímulo para el cumplimiento de las normas y orientaciones que dimanan de sus documentos y órganos.

UNIVERSALIDAD

El Movimiento Internacional de la Cruz Roja Chilena y de la Media Luna Roja, en cuyo seno todas las sociedades tienen los mismos derechos y el deber de ayudarse mutuamente, es universal.

El Movimiento tiene vocación universal y aspira a extender su acción a todo el mundo.  

Pero al mismo tiempo esta universalidad implica que todas las Sociedades Nacionales desde la más grande y desarrollada a la más pequeña tienen los mismos derechos y deberes en el seno del Movimiento y el deber de apoyarse mutuamente.

 Las actividades voluntarias a la vez que son concretas, referidas a sujetos personalizados, tienen la posibilidad de ser ampliables a cualquier persona que se encuentre en situación similar, lo que permite diseñar procesos y establecer estrategias.

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