La Cruz Roja Chilena mantiene activo su despliegue humanitario en las regiones del Biobío y Ñuble, tras los incendios forestales que han impactado gravemente a diversas comunidades. La respuesta se desarrolla en el marco de la activación del Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (DREF) de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, lo que ha permitido fortalecer la asistencia en terreno y ampliar la cobertura a las familias más afectadas.
La operación contempla una intervención integral que permitirá asistir a 3.630 personas, equivalentes a aproximadamente 1.210 familias, mientras que la asistencia directa en el marco del DREF alcanzará a 1.350 familias. Para ello, se cuenta con un financiamiento aproximado de $555 millones de pesos, destinados a cubrir necesidades urgentes y apoyar la recuperación temprana.
El trabajo en terreno incluye programas de transferencias monetarias, acciones de agua, saneamiento y promoción de la higiene, primeros auxilios, apoyo en salud mental y acompañamiento psicosocial, espacios seguros para niños, niñas y adolescentes, además del Restablecimiento del Contacto entre Familiares.
A la fecha, se han distribuido 15 toneladas de alimentos, 44.964 litros de agua embotellada, 366 kits de alimentos, 648 kits de higiene, 19 kits de cocina y 3.784 paquetes de pañales para infancia y personas adultas. Asimismo, el despliegue de 155 voluntarios y staff ha permitido concretar 744 atenciones de primeros auxilios y 416 atenciones en salud mental y apoyo psicosocial, reforzando la presencia humanitaria en las zonas afectadas.
La Cruz Roja Chilena reafirma así su compromiso con las comunidades impactadas, desarrollando una respuesta basada en la evaluación de necesidades en terreno y en los principios humanitarios que orientan su labor.
A continuación, revisa en las imágenes el detalle de la operación y las principales cifras de esta respuesta humanitaria.





