FAQ

¿Cómo es el proceso de infección por el VIH?

El VIH tiene la particularidad de atacar y destruir en forma progresiva al Sistema Inmunológico.

El sistema inmunológico responde de diferentes formas para atacar a un invasor.  Esta reacción está coordinada por las células T defensoras o células CD4. 

El VIH mata a las células defensoras disminuyendo o anulando la capacidad de luchar contra otras infecciones.

Al cabo de unas cuantas semanas de adquirir la infección por el VIH, algunas personas presentan síntomas similares a los de la influenza (gripe) que duran una semana o dos, pero otras no tienen ningún síntoma.

Las personas que viven con el VIH pueden tener una apariencia saludable y sentirse bien durante varios años. Sin embargo, aun cuando estén sanas, el VIH está afectando su cuerpo.

¿Cómo se detecta el VIH?

A través  de exámenes de laboratorio. El más frecuente y utilizado en nuestro país es el examen de sangre llamado  “Test de ELISA para VIH”, que está disponible en establecimientos de salud públicos y privados.

El examen detecta los anticuerpos que el organismo produce frente a la presencia del virus.  Internacionalmente se ha establecido un periodo de 3 meses después de adquirido el virus como el  tiempo en que la mayoría de las personas desarrollan anticuerpos contra el VIH detectables por el examen (período de ventana)

Por ley (19.779), está establecido que este examen debe ser voluntario, confidencial y con consentimiento informado. Además, la persona que decide realizarse el examen, debe ser  informada adecuadamente acerca del significado del VIH/SIDA y del examen de detección (Consejería).

Realizarse el examen de detección del VIH sirve para saber si se ha  adquirido el virus  y para iniciar tempranamente los controles de salud y el tratamiento cuando sea necesario. Si el resultado es negativo, indica que no se ha adquirido la infección y permite mantener o implementar  conductas preventivas.

¿Cuáles son las etapas de la infección?

Transmisión del VIH: vía Sexual, Sanguínea y Vertical

Periodo de Ventana: Es el tiempo desde que una persona adquiere el VIH, hasta que puede detectarse a través del examen de sangre. En este periodo no existen anticuerpos contra el VIH suficientes para ser detectados por la técnica, dura entre 3 a 6 meses.

Etapa VIH sin síntomas (asintomática): Etapa en que, una vez adquirida la infección por VIH, la persona puede no tener síntomas durante muchos años.

Durante esta etapa, al desconocer la presencia del virus, se puede trasmitir el VIH a otras personas sin saberlo, por eso se recomienda realizarse periódicamente el Test de ELISA, sobre todo si se ha tenido alguna conducta de riesgo.

Etapa SIDA: Etapa en que aparecen signos y síntomas de enfermedades como consecuencia del debilitamiento del sistema inmunológico por el VIH. Esta fase puede ser prevenida y revertida a través de la asistencia a controles periódicos, el autocuidado de la salud y el uso de medicamentos.

¿Cómo se previene?

  • Uso correcto y consciente del condón en cada relación sexual
    • Abstinencia sexual (retraso de la primera relación sexual en los más  jóvenes)
    • Pareja única, estando seguro de no haber adquirido el VIH anteriormente.

¿Tiene tratamiento?

El VIH no tiene cura, es decir el virus nunca abandona el organismo. Sin embargo existe tratamiento el cual está garantizado en Chile para todas las personas diagnosticadas con VIH, este tratamiento consiste en fármacos antirretrovirales que detienen la replicación o multiplicación del virus, lo que permite que el sistema inmunológico no se deteriore y la persona pueda permanecer muchos años con un buen estado de salud que le permita mantener una vida normal.

Es por esto que es importante la detección del virus mediante la realización del Test de ELISA, ya que permite que el tratamiento se inicie en forma oportuna y la persona acceda a controles periódicos para cuidar su salud

¿Cómo NO se transmite el VIH?

•              Tocándose, abrazándose o dándose la mano

•              Por picaduras/mordeduras de mosquitos y otros insectos

•              A través del sudor o las lágrimas.

•              Tosiendo o estornudando

•              A través de los alimentos o el agua

•              A través del aire

•              En los baños.

•              Compartiendo ropa de vestir y de cama

•              Prestando primeros auxilios (si se observan las medidas de protección adecuadas)

•              Por contacto de sangre o fluidos corporales con la piel intacta.

•              Donando sangre.

•              Cuidando a una persona VIH-positiva, si se toman las precauciones debidas

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