Cruz Roja informa Según Informe Mundial 2010, elaborado por la FICR:

MÁS DE UN TERCIO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL ESTÁ EXPUESTA A LOS DESASTRES

El documento señala que la causa principal de que haya tantos damnificados por desastres urbanos reside en que mil millones de personas viven en casas precarias situadas en lugares sin ninguna infraestructura de reducción de peligros ni servicios. Un año cualquiera, más de 50 mil personas pueden morir en un terremoto y otros 100 millones pueden verse afectadas por inundaciones. Los más afectados suelen ser los habitantes vulnerables de las ciudades.

Bekele Geleta, secretario general de la FICR, señaló que “por vez primera en la historia de la humanidad, más personas viven en entornos urbanos que en el campo, pero el mundo no fue a la par de ese cambio. De ahí que hoy, más gente que nunca viva en barrios marginales o asentamientos informales, lo que redundará en que más personas se vean afectadas por desastres urbanos como el terrible terremoto que sacudió Haití meses atrás”.

  • Publicado el 22 de Septiembre de 2010

En la actualidad, más de la mitad de los 6 mil 900 millones de habitantes del mundo viven en zonas urbanas y, de ellos, 2 mil 570 millones viven en ciudades de países de ingresos medios y bajos expuestos a graves riesgos.

Esta es una de las conclusiones del Informe Mundial de Desastres 2010, elaborado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y Media Luna Roja (FICR). El documento también revela que la rápida y a veces improvisada urbanización acarrea niveles de riesgos inaceptables, especialmente para los cerca de mil millones de personas que habitan en barrios marginales.

Bekele Geleta, secretario general de la FICR, manifestó que “por vez primera en la historia de la humanidad, más personas viven en entornos urbanos que en el campo, pero el mundo no fue a la par de ese cambio. De ahí que hoy más gente que nunca viva en barrios marginales o asentamientos informales, lo que redundará en que más personas se vean afectadas por desastres urbanos como el terrible terremoto que sacudió Haití meses atrás”.

El informe señala que la causa principal de que haya tantos damnificados por desastres urbanos reside en que mil millones de personas viven en casas precarias situadas en lugares sin ninguna infraestructura de reducción de peligros ni servicios. Un año cualquiera, más de 50 mil personas pueden morir en un terremoto y otros 100 millones pueden verse afectadas por inundaciones. Los más afectados suelen ser los habitantes vulnerables de las ciudades.

“Existe un enorme déficit de la infraestructura y los servicios que reducen el riesgo para gran parte de la población de América Latina, África y Asia. Debemos reducir esa disparidad del riesgo urbano porque, de lo contrario, este último será revelado en forma muy cruel por el cambio climático en los años venideros”, añadió Bekele Geleta.

El informe insiste en que es indispensable la implementación de políticas adecuadas para asegurar que los habitantes sean capacitados y participen en el desarrollo de su entorno urbano en lugar de que se les margine y se les deje expuestos a los desastres, el cambio climático, la violencia y la mala salud.
Asimismo, insta a gobiernos y ONG a abordar de inmediato la brecha de riesgo urbano que existe entre aquellas ciudades bien gobernadas que disponen de los recursos necesarios y aquellas que se debaten con la falta de recursos, conocimientos y voluntad de asegurar un buen funcionamiento del entorno urbano.

David Satterthwaite, principal colaborador del IMD e investigador del Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo, sostuvo que “quienes viven en ciudades bien gobernadas forman partes de aquellos que se benefician de la mejor calidad de vida y la mayor esperanza de vida en el mundo entero. En general, cuanto más urbanizado es un país, más fuerte y más productiva es su economía, más elevadas son la esperanza de vida media y la tasa de alfabetización, y más sólida la democracia, sobre todo a escala local”.

El documento asevera además que el desalojo forzoso es una amenaza constante para los pobres de zonas urbanas. Millones de personas se ven desplazadas cada año por desalojos a gran escala impuestos por las autoridades públicas; a veces debido a proyectos de reconversión o embellecimiento, o bien, simplemente con el fin de expulsar a grupos que dichas autoridades consideran indeseables.

También indica que los controles de zonificación y planificación suelen excluir a gran parte de la población urbana de los mercados de tierras legales y se aboga por una aplicación de las normas de construcción que se ajuste al contexto local, incluidas la accesibilidad y la resistencia a fenómenos climáticos extremos.

Pero es posible evitar en el futuro que las ciudades sean propensas a los desastres. Un mejor gobierno urbano para evitar la marginación y medidas para combatir el cambio climático, además de la mejora de los servicios sociales son algunas de las recomendaciones esgrimidas por Cruz Roja para atenuar posibles situaciones catastróficas.


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    Informe Mundial Desastres 2010. Resumen en Español (PDF. 1,8 MB)

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    World Disasters Report 2010. Focus on Urban Risk. Full Version in English (PDF. 5,3 MB)