Cruz Roja informa

El apoyo psicológico sigue siendo vital un mes después del terremoto

  • Publicado el 26 de Marzo de 2010

Mientras las distribuciones de suministros de la Cruz Roja Chilena a familias damnificadas por el terremoto masivo que azotó Chile central el 27 de febrero continúan cobrando impulso, se pone marcado énfasis en la prestación de apoyo psicológico a personas traumatizadas por las constantes réplicas fuertes. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) envió equipos internacionales de salud para apoyar la operación de la Cruz Roja Chilena.

Desde el terremoto de un mes atrás, se registraron más de 200 réplicas de más de cinco grados en la escala de Richter. “Estos temblores fuertes son particularmente angustiantes para quienes tratan de recuperarse del trauma de haber perdido familiares, amigos, viviendas y medios de subsistencia. Los habitantes de las zonas costeras no solo temen las réplicas sino también los posibles tsunamis que éstas pueden desencadenar e incluso aquellos cuyas viviendas se evaluaron seguras temen quedarse dentro y se preguntan si las réplicas cesaran algún día”, explica Gustavo Ramírez, representante regional de la FICR que está en Chile.

Los 14 integrantes del equipo de apoyo psicológico que envió la Cruz Roja Española, secundado por personal de las Sociedades de la Cruz Roja de Colombia, Ecuador y Nicaragua, así como por voluntarios de la Cruz Roja Chilena, atendió a unos 1.700 adultos y niños desde que sobreviniera el desastre. Todos ellos trabajan en la región del Maule y en Santiago. Además de organizar sesiones terapéuticas con distintos grupos de damnificados por el desastre, en particular niños, capacitan a voluntarios de la Cruz Roja.

Para asegurar el acceso a la atención de salud allí donde los hospitales fueron destruidos, se instalaron varias unidades de intervención de urgencia en las regiones afectadas. La unidad de atención básica de salud (ABS) de la Cruz Roja Española atendió a casi 1.200 personas de Hualañé, región del Maule. Una segunda unidad de ABS, enviada por la Cruz Roja Japonesa, se instaló en Parral, región del Bío-Bío, y el hospital quirúrgico de campaña de las Sociedades de la Cruz Roja de Finlandia y Suecia, secundado por personal de la Cruz Roja Canadiense, se está instalando en Pitrufquén, región de la Araucanía. Estas instalaciones se irán entregando a personal local en el correr de las próximas semanas.

Voluntarios de la Cruz Roja Chilena prosiguen su labor vital que consiste en hacer evaluaciones; apoyar a los equipos de salud; recibir y acondicionar los artículos donados para luego transportarlos a las zonas afectadas y distribuir alimentos, artículos de higiene y suministros de emergencia a los damnificados. Hasta la fecha, más de 2.300 hogares (11.600 personas) de las regiones del Maule y el Bío-Bío recibieron utensilios de cocina, artículos de higiene, mantas, bidones y toldos alquitranados. La FICR revisó su llamamiento de emergencia y ahora solicita 13 millones de francos suizos (12,9 millones de dólares o 9,4 millones de euros) para financiar durante un año servicios de salud para 90.000 personas, asistencia de refugio para 10.000 familias (50.000 personas), suministros de socorro para 75.000 personas y servicios de agua y saneamiento para 10.000 personas.

Por el momento, solo está cubierto un tercio del monto del llamamiento. “Hacemos un llamado de fondos a los donantes para asegurarnos de poder costear no solo las necesidades de emergencia y las actividades de recuperación temprana, sino también el apoyo a largo plazo a programas sostenibles de la Cruz Roja en materia de preparación para desastres tanto en la zona afectada por el reciente terremoto como en el resto del país. Este es un objetivo esencial para nosotros”, añade Gustavo Ramírez.


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