Cruz Roja informa Con el apoyo de Comité Internacional, CICR:

CRUZ ROJA TRABAJA EN PLAN DE ACCIÓN EN RESTABLECIMIENTO DEL CONTACTO ENTRE FAMILIARES

Después de una situación de desastre, saber lo que ha pasado con nuestros familiares es una necesidad urgente, inmediata, tanto como la comida, el agua, la salud. Por ello, el Movimiento Internacional de Cruz Roja ha establecido como una de sus prioridades el fortalecer a todos los países
La Delegada del CICR, Valeria Gamboni, destaca que “Cruz Roja Chilena ha demostrado la capacidad de poder responder a las necesidades de los familiares. Con un equipo muy limitado se hizo más de lo posible. No sólo demostraron poder hacerlo, sino por sobre todo también querer hacerlo. Y eso no se ve en todos los países. Han demostrado una clara voluntad de ir adelante con esta actividad que representa tan bien el espíritu humanitario de Cruz Roja”.

  • Publicado el 14 de Septiembre de 2010

Sorpresa. Pánico. Desazón. Esos fueron los sentimientos que abrumaron a los chilenos y chilenas esa madrugada del pasado 27 de febrero. La naturaleza hizo alarde de su fuerza con una brutalidad muy pocas veces vista, y mientras la tierra se sacudía, no fueron pocos los que pensaron que todo se venía abajo.

Pasada la primera impresión, nos vimos abrumados por la necesidad de saber de nuestros seres queridos. Las comunicaciones dejaron de funcionar con normalidad segundos después del terremoto, y ante la imposibilidad de tomar contacto con nuestras familias, con nuestros amigos, la angustia se instaló en todo el país.

Porque si bien fueron cuatro las regiones del país más afectadas por el cataclismo, al tratarse de las zonas más densamente pobladas, todo Chile se vio golpeado. Unos, ubicados en la misma zona del desastre, habían visto cómo la naturaleza arrasó con sus casas, sus comunidades, llevándoselo todo, incluso la vida de algunos de sus familiares. Otros, al no poderse comunicar con sus familias y amigos, temían lo peor.

Ante situaciones de desastre como la que nos tocó enfrentar, la importancia del contacto entre familiares queda en evidencia. El no saber qué sucede con nuestros padres, hijos, hermanos es uno de los sufrimientos más dolorosos que puede enfrentar un ser humano. Por ello, desde que Cruz Roja existe, una de sus preocupaciones fundamentales ha sido la de aliviar este sufrimiento. A esta tarea se dedicó un grupo de voluntarias y voluntarios de Cruz Roja Chilena (CRCh) después de la tragedia.

Sin embargo, y como ocurrió a muchas otras instancias, el terremoto grado 8,8 en la Escala de Richter -el quinto de mayor magnitud que se tenga registro-, nos tomó de sorpresa. Habituados a vivir en un país sísmico, este evento superó toda posible planificación. Sin embargo, el voluntariado de CRCh reaccionó con toda la prontitud posible, logrando organizarse y funcionar hasta la llegada de los Delegados del Comité Internacional de Cruz Roja (CICR), que viajaron desde distintas partes del mundo para apoyar esta labor, aportando además de su experiencia, teléfonos satelitales para facilitar el restablecimiento de los contactos entre las familias, interrumpidos por este desastre natural.

La angustia de no saber qué pasó

Los seis Delegados del CICR que llegaron al país 72 horas después de la tragedia provenían de distintas partes del mundo. Se organizaron en dos unidades móviles que recorrieron las zonas más afectadas, principalmente en las regiones del Maule y el Bío Bío. Allí, accedieron a localidades totalmente aisladas, donde todavía no habían llegado los equipos de emergencia.

Hombres, mujeres y niños todavía estaban en estado de shock. Inconsolables, observaban lo poco que quedó de sus hogares y comunidades. Con la mirada perdida, recorrían las precarias calles de pueblos que ya no existían, buscando entre los escombros algo, cualquier cosa que les recordara su historia, la vida que tuvieron antes de la tragedia. A ese profundo dolor se sumaba el no tener ninguna posibilidad de comunicarse con sus familias para avisar que estaban bien, que la naturaleza les quitó todo, pero que seguían en pie.

Los seis teléfonos satelitales con los que contaban las unidades móviles realizaron más de 400 llamadas y permitieron a cerca de 200 familias retomar el contacto perdido. No hay palabras para describir la emoción de esas personas, tan duramente golpeadas, al volver a escuchar la voz de sus seres queridos. “No quedó nada, pero estoy viva”. “Los niños están bien. ¡El resto se recupera!”. Esas lágrimas de alegría, esa sonrisa de esperanza, ese ¡gracias! apenas pronunciado con voz quebrada, fueron el indicio de que al recuperar el contacto con sus familias, esas personas habían recuperado también un irremplazable apoyo para hacer frente a las consecuencias del terremoto. Ahora, sí podrían ponerse de pie. No estaban solos.

Una Estrategia Mundial

El terremoto sorprendió al Comité Internacional de Cruz Roja en medio de la puesta en marcha de su Estrategia Relativa al Restablecimiento del Contacto entre Familiares (RFC). Este acuerdo, alcanzado en 2008, contempla un plan de trabajo hasta 2018, y busca fortalecer la capacidad del Movimiento en esta área en todo el mundo.

Esta Estrategia fue desarrollada por el CICR bajo el convencimiento de que el RCF es un derecho humano fundamental que hoy adquiere cada vez mayor importancia. Conflictos, guerras, catástrofes naturales, movimientos migratorios, son sólo algunas situaciones que afectan al mundo y que conllevan el riesgo de ocasionar la separación de las familias.

Por las características naturales de nuestro país, la implementación de esta estrategia en Chile reviste la mayor importancia. Por ello, cuatro delegados del CICR visitaron Santiago para apoyar el trabajo de CRCh. Como explica Valeria Gamboni, delegada del CICR, “el terrible terremoto de febrero pasado nos confirmó una vez más que en este tipo de situaciones, lo que una persona busca, inmediatamente después de ocurrido el desastre, es saber lo que ha pasado con su familia, tener la certeza de que sus seres queridos estén bien, saber dónde están, tener contacto con ellos. Esto es lo fundamental, tanto para los que están en la zona afectada como para sus familiares en el resto del mundo”.

Agrega que “el saber lo que ha pasado con sus familiares es una necesidad urgente, inmediata, como lo es la comida, el agua, la salud. Es tan importante para sobrevivir como tener estos elementos”. En este contexto, destaca que “Cruz Roja Chilena ha demostrado la capacidad de poder responder a las necesidades de los familiares. Con un equipo muy limitado se hizo más de lo posible. No sólo demostraron poder hacerlo, sino por sobre todo también querer hacerlo. Y eso no se ve en todos los países. Han demostrado una clara voluntad de ir adelante con esta actividad que representa tan bien el espíritu humanitario de Cruz Roja”.

Incrementar rapidez y eficacia de la respuesta

Cruz Roja es un referente para las personas que han perdido contacto con sus familiares. Desde los inicios de este Movimiento Humanitario, en 1863, una de sus preocupaciones ha sido la de volver a reunir a aquellas familias separadas por distintas situaciones, para aliviar la incertidumbre que provoca el conocer la suerte de uno de sus miembros.

En nuestro país, esta responsabilidad está a cargo del Programa de Restablecimiento de Contactos entre Familiares, dependiente de la Dirección Nacional de Comunicaciones de Cruz Roja Chilena.
Los chilenos y chilenas sabemos que vivimos en un país donde los desastres naturales forman parte de nuestra vida cotidiana. De la difícil situación que debimos enfrentar tras el terremoto de febrero, CRCh sacó lecciones que le permitirán mejorar su accionar ante emergencias y catástrofes, pero también en su labor humanitaria diaria. 

Por ejemplo, la tragedia nos enseñó que en materia de RCF la rapidez en la respuesta es fundamental. Los medios de comunicación y el propio Estado pusieron a disposición de la ciudadanía herramientas para facilitar la búsqueda de personas. Sin embargo, la experiencia de Cruz Roja es irreemplazable. Por eso, uno de los aspectos que considera la estrategia es planificar e implementar acciones que permitan mejorar la capacidad de reacción y respuesta.

“Una, dos o tres semanas es una espera demasiado larga, angustiosa, que crea mucha preocupación en las personas. Eso significa que como Cruz Roja, como Movimiento, como la red inmensa que somos en el mundo, lo que tenemos que hacer es acelerar nuestra respuesta, prepararnos mejor, fortalecer nuestras capacidades para justamente responder a las necesidades de manera más rápida, más eficaz, más eficiente y poder aprovechar estos otros medios de comunicación y la tecnología disponible”, explica Valeria.

En ese contexto, la Estrategia 2008-2018 busca fortalecer las capacidades de Cruz Roja, estableciendo una coordinación entre los distintos componentes del Movimiento y produciendo las herramientas necesarias para responder de mejor manera a las necesidades de las personas. Se trata, en último término, de una guía para la acción del Movimiento en este ámbito. 

El Plan de Acción derivado de esta Estrategia ya está en aplicación. Así, se están desarrollando una serie de actividades, como la formación, a nivel de América Latina, de un pool de expertos para la región. Gabriel Santangelo, del Equipo de Capacitación del CICR, explica que se trata de “personas altamente capacitadas a nivel de RCF, que en situaciones de emergencia, como lo fue el terremoto en Chile, se movilizan para apoyar y asesor a las Sociedades Nacionales de Cruz Roja. Otros continentes, otras regiones, también se encuentran en el proceso de formación de este pool de expertos. Ello permitirá que en el futuro, el apoyo del CICR llegue a las distintas zonas afectadas por desastres en forma mucho más rápida.

Gabriel Santangelo añade que el objetivo del CICR al trabajar estos talleres con las Sociedades Nacionales de Cruz Roja es “mejorar su capacidad de trabajo, tanto en situaciones de desastres como en el trabajo cotidiano. Las acciones, los tiempos y los públicos son diferentes y, por lo tanto, la preparación debe ser diferente”.

El taller se desarrolló el 9 y 10 de septiembre, y participaron el equipo del Programa de RCF de Cruz Roja Chilena y los voluntarios que trabajaron después del terremoto en este ámbito. El trabajo se inició con un análisis profundo del trabajo desarrollado por CRCh tras la tragedia, para determinar aquellas acciones que se realizaron en forma adecuada y aquellos aspectos que deben ser mejorados. Posteriormente, los Delegados del CICR presentaron la Estrategia del Movimiento para el periodo 2008-2018, para luego esbozar algunas líneas para la formulación del Plan de Acción. 

QUÉ ES EL CICR

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), organización imparcial, neutral e independiente, tiene la misión exclusivamente humanitaria de proteger la vida y la dignidad de las víctimas de los conflictos armados y de otras situaciones de violencia, así como de prestarles asistencia.

Fundado en 1863, el CICR se esfuerza asimismo en prevenir el sufrimiento mediante la promoción y el fortalecimiento del derecho y de los principios humanitarios universales.

Más información en www.icrc.org


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